La industria de bebidas trabaja con grandes volúmenes de productos paletizados que deben almacenarse, movilizarse y despacharse con rapidez. Cajas de botellas, latas, garrafones, bebidas empacadas y productos terminados ocupan una cantidad importante de espacio, especialmente cuando la producción y la distribución se mantienen activas durante todo el año.
En este contexto, la capacidad de almacenamiento se convierte en un factor estratégico. No basta con contar con un montacargas capaz de mover una tarima: también es necesario aprovechar mejor la altura, reducir los recorridos y organizar las cargas de manera que el flujo de entrada y salida no se detenga.
Un montacargas reach doble puede ser una alternativa para las empresas de bebidas que necesitan almacenar dos tarimas en profundidad y aumentar la densidad de su almacén sin ampliar necesariamente sus instalaciones.


